ESCRIBIR COMO ELECCIÓN

¿Para qué escribir?

Muchas veces me preguntan si vale la pena el esfuerzo de escribir. Mi respuesta siempre es sí, pero no todo el mundo la comprende.

El hecho de escribir, por ejemplo una novela, supone una inversión de tiempo y energía considerable. Algo que no parece cuadrar con el estilo de vida que llevamos en general.

En mi caso esto se complica todavía más. Actualmente trabajo como técnico de proyectos internacionales en una fundación enfocada en la innovación social. A pesar de ser un trabajo apasionante, apenas me deja espacio para centrarme en mi faceta de escritor. Hay quien dirá: “bueno, tienes tu trabajo, escribe como hobby”. Personalmente, odio esa frase con todas mis fuerzas. Por ello busco hueco, peleo por que escribir no sea un acto meramente anecdótico.

 

Mi elección es escribir

No hace demasiado que tomé la determinación de llegar a vivir de escribir. Fue tras la publicación de La Balada del Infinito. Ahí decidí que de una manera u otra iba a centrar todos mis esfuerzos en ser un escritor profesional.

Esa es mi meta, y avanzo hacia ella sin pausa. Paso a paso.

 

 ¿Es posible convertirse en escritor profesional?

Esta pregunta me la he hecho mil veces. Al principio no encontraba una respuesta adecuada. Sé que soy joven y que esa etiqueta de “escritor profesional” parece reservada únicamente a unos pocos, sobre todo en este país.

Aquí entran diversos factores a tener en cuenta. Mi intención es poder llegar a pagar todas las facturas cada mes y además tener algo de margen para dormir tranquilo por las noches. Claro, me encantaría tener las ventas de Pérez-Reverte o de Stephen King, ¿a quién no? Pero ese no es mi objetivo principal. Mi meta es convertir la escritura en mi profesión. Simplemente.

Mi única intención es poder llevar una vida normal junto a mi pareja a la vez que convierto mi pasión en mi trabajo.

 

Convertir la Utopía en realidad

Para muchos, escribir no tiene demasiado mérito, ya que basta con sentarse delante de una hoja en blanco y juntar frases. Se puede hacer en cualquier momento y lugar, ¿verdad?

Pues no. Al menos, en mi caso no es así. Hay quien tendrá en la cabeza la imagen del escritor que pasea al atardecer tomando notas y que luego se pasa toda la noche dándole a la tecla frente a una copa de vino. ¡Nada más lejos! Si yo escribiera por la noche acabaría dormido sobre el teclado, ni te cuento ya con vino de por medio.

Dejando de lado las risas, escribir es una tarea que requiere concentración, planificación y disciplina. Está claro que hace falta talento, pero no se trata de un don especial ni nada de eso. Esa habilidad se puede aprender, leyendo mucho y escribiendo mucho. Si lo piensas, esta característica no es diferente a la de cualquier trabajo. En cualquier oficio siempre existe cierta curva de aprendizaje. Aquí sucede lo mismo.

Cuando yo me pongo a escribir, siento que estoy trabajando y busco dar lo mejor de mí mismo.

Además, para un escritor profesional la cosa no acaba en la novela, obra o libro que escriba. Luego llega la difusión, toda la promoción, la venta, las firmas, las presentaciones…

Por todo ello no me parece que escribir sea algo tan diferente. Tal vez requiera mayor creatividad que otros oficios, pero eso, como todo, se adquiere con la práctica.

 

Un mar lleno de peces pequeños y unos pocos tiburones

En los últimos años se ha triplicado la publicación de libros. Esto se debe a que el paradigma laboral está cambiando y tras la crisis muchos han optado por probar suerte con la escritura. No solo narrativa o literaria, también manuales técnicos, ensayos, estilo de vida… Y las nuevas vías están propiciando que cada vez haya más autores promocionando sus obras.

A mí esto me parece genial. Ahora cualquier lector puede elegir un libro con facilidad y obtenerlo a un módico precio. Bien en papel, bien en formato digital (todavía más barato), cualquiera puede obtener literatura fresca y de calidad. Además, nunca había sido tan fácil contactar con un autor. Hoy no tienes más que buscar su Facebook, página web o blog para poder charlar con un escritor o escritora que te guste.

Por supuesto, siempre hay morralla y gente que escribe sin demasiado arte. Pero, eh, ya te digo yo que esa gente también tiene su público.

Como ves, esa idea de escribir para convertirse en un autor famoso y forrado de billetes va perdiendo fuelle en pos del autor-trabajador que se cocina él mismo su producto y que, más allá de escribir y ya está, es cercano al lector y comparte sus inquietudes.

 

Empieza mi camino

Como te decía, con La Balada del Infinito he dado mi primer paso importante para poder conquistar mi meta. Esta novela se está vendiendo bien y eso me convierte, por primera vez desde que empecé a escribir en serio, en un escritor profesional.

Ahora toca mantener encendido el fuego, no escatimar en esfuerzo, ilusión y tesón. Pues es de eso de lo que está compuesto este Universo.

 

Con este Blog quiero compartir mis experiencias como lector, pero sobre todo como escritor. Si tú también escribes o si estás pensando en lanzarte a escribir y quieres charlar conmigo, no dudes en dejar un comentario o contactar a través de escribiendoeluniverso@gmail.com.

¡Nos vemos entre libros!

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