Construyendo tu novela: publicar

 El acto de crear algo tiene su recompensa en su finalización. Y una novela no está terminada hasta que se publica y comienza a ser leída por otros. Ahí es cuando se decide todo, el momento crucial. Una intersección en la que esfuerzo, calidad y suerte se cruzan para decidir el futuro de la obra.

Existe una realidad importante a tener en cuenta en este punto: el mercado editorial está hipersaturado. Las editoriales de siempre no dejan de recibir manuscritos a cada minuto y su respuesta a tal avalancha es publicar únicamente a sus autores fiables, es decir, apostar sobre seguro.

Al fin y al cabo, la edición no deja de ser un negocio, con lo que el proceso de publicar debe ser rentable.

Por suerte, han emergido multitud de editoriales más modestas, que no buscan competir contra Planeta o Alfaguara y que publican nuevas voces con criterio y bastante tino. Claro está, también hay mucho piratilla dispuesto a estafar, pero ese tipo de maleante huele a la legua.

Estas editoriales pelean como titanes por que sus autores vean la luz, y entienden perfectamente esa premisa del «win, win». Vaya, que no les conviene abandonar a los autores pues estos son los que les dan de comer con sus obras.

Fíjate un día que vayas a una librería o a unos grandes almacenes. Hay un montón de editoriales nuevas. Antes existían un par de mamotretos gigantes y ahora tenemos diversidad y variedad. Profesionales de la edición que trabajan con ilusión.

Y eso por lo que al papel respecta. También hay que tener en cuenta el ebook, está a la orden del día y no son pocas las editoriales que publican exclusivamente en formato digital o en ambos. Internet facilita que cualquiera pueda adquirir un libro digital a un precio muy asequible, ya que los costes de publicación se abaratan muchísimo.

Ya ves. Publicar tu obra quizá sea el paso más difícil, pero tienes un amplio abanico de posibilidades a tu alcance.

Vamos a ver cuáles son los tipos de edición que existen y cuáles te recomiendo según mi experiencia. 

 

 

1.Edición tradicional


La edición de toda la vida. Mandas tu manuscrito a una editorial y, si les convence, te publican.

Ellos se hacen cargo de todos los gastos de producción y te ofrecen unas regalías en concepto de derechos de autor de, normalmente, un 10% de las ventas. 

   

Proceso:

  • Busca editoriales que publiquen novelas del mismo género que tu obra, o similares. Haz un listado.
  • Infórmate sobre si aceptan manuscritos originales. Esto puede saberse a través de su web o preguntando directamente mediante el teléfono o el correo electrónico que aparezca en el apartado de contacto. 
  • A algunas editoriales les basta con recibir el manuscrito original, pero otras piden carta de presentación, sinopsis de la obra, público objetivo, una muestra, etc. Asegúrate de mandar aquello que pide cada una. Demuestra que te preocupas por tu obra. No envíes en un correo masivo genérico tu manuscrito a cientos de editoriales, si lo haces así muchas ni lo abrirán. 
  • Si aceptan tu manuscrito tendrás una primera reunión en la que se acordarán los términos del contrato. Este suele ser siempre igual y viene a decir que se te pagará anualmente un 10% de las ventas de tu obra. Sin embargo, es importante que lo leas de cabo a rabo, sin dejarte nada. Si hace falta consúltalo con especialistas. 
  • Después llega el proceso de maquetación, pruebas de portada, diseño de interior. 
  • Finalmente, tu obra se publica. Y tras ver la luz, llegan las presentaciones, firmas y actos de promoción. 

 

Ventajas:

  • Aquí tú no tienes que hacer ninguna inversión económica previa.
  • El que una editorial decida apostar por tu obra en el mercado actual supone un aval de calidad. 
  • Si la distribución es buena, tu obra podrá estar en grandes almacenes, FNACs y La Casa del Libro, que es donde compra la gente en general.

           

Desventajas:

  • Tu libro está totalmente a merced del editor. 
  • Los beneficios que obtienes de cada venta son menores a los que sacarías si te autopublicases (hablamos de beneficios, ya que habría que tener en cuenta que, aunque aquí los beneficios son menores, la inversión económica es nula a diferencia de la autopublicación). 
  • Al publicar firmas un contrato con la editorial que suele durar entre 3 y 5 años. Si la editorial no promueve la obra o no hace reimpresiones, durante ese lapso de tiempo tus manos están atadas. 

          

Mi opinión:

    Todas mis novelas han sido publicadas por editoriales a través de la edición tradicional. Es el terreno que yo conozco y puedo decir que no ha sido para nada fácil. 

 La Balada del Infinito se ha publicado con Editorial Sargantana que son unos profesionales como la copa de un pino. Si apuestan por ti, descuida, van a mimarte y a cuidarte como nadie. Al fin y al cabo, tu novela será su negocio y su pan. 

 Así lo han hecho conmigo. Han movido la novela, y la siguen moviendo, por toda España. El trato ha sido de tú a tú, a la cara. Siempre cogen el teléfono. Son honrados, transparentes (cada tres meses me informan de cómo van las ventas) y aplicados. No me han decepcionado ni una vez. Gracias a su labor mi novela comparte estantería con otros autores de renombre. 

 Lamentablemente no puede decirse lo mismo de las editoriales que publicaron mis primeras novelas. Y es que hay que tener cuidado con los piratillas, y leer bien los contratos. Existen muchas editoriales que afirman participar de la edición tradicional pero no es así. 

 Por ejemplo, te dicen que van a venir a las presentaciones y no vienen (y no participan en nada), y después te mandan 40 libros con este mensaje: los que no vendas, nos los pagas. Eso no es edición tradicional, amigo. Es un timo. Si vas a pagar, autopublícate.

  Si crees en tu obra, infórmate antes de cómo trabaja la editorial a la que envías el manuscrito. Siempre hay opiniones en internet. Una editorial, aunque sea pequeña, debe trabajar con el autor codo con codo para que el libro se venda cuanto más mejor, y no abandonarle. Eso no es beneficioso para nadie. 

Una buena opción para tener mayor seguridad es buscar un agente literario.

Aquí en España el proceso es bastante similar al de buscar editorial. Haces un listado de agencias literarias, te aseguras de que reciben manuscritos no solicitados, les mandas tu obra y si les parece adecuada te representan a cambio de un tanto por cien de las ventas.

Desde luego, contar con la ayuda de un profesional siempre te facilitará las cosas y te abrirá más puertas. En mi caso, hasta el momento, no cuento con agente literario, pero no descarto buscarlo en futuras publicaciones.

 

El rechazo:

 Van a decirte que no mil quinientas veces, y en ocasiones ni eso. Es lo más normal del mundo. No te desanimes, ni se te ocurra. 

 Piensa que cada editorial tiene sus criterios de selección y la mayoría de veces su catálogo ya está copado por autores que funcionan. Apostar por la novela de alguien desconocido, por muy buena que sea, es un riesgo. No todo el mundo está dispuesto a correrlo.

¿Quiere decir esto que tienes que abandonar, que no vales para esto, que tu obra es horrible? No. Nada de eso. Significa que tienes que perseverar. Insistir una y otra vez. Y no creas que esto es algo que sólo te sucede a ti. Todos los escritores han pasado por ahí. 

 ¿Te suena Carrie, la novela de Stephen King? Pues recibió docenas y docenas de cartas de rechazo de las editoriales.

¿Y Harry Potter, de J.K. Rowling? No la quería nadie, y al final la publicó una pequeña editorial de Londres, únicamente porque la hija de ocho años del editor se encaprichó.

Si estos dos autores no hubieran perseverado sus obras hoy no serían mundialmente conocidas. 

 Tú escribe. Escribe, escribe, escribe. Y ves enviando a editoriales, una detrás de otra. Ignora los rechazos. Tarde o temprano llegará tu oportunidad. Y lo mejor es que esa oportunidad te coja escribiendo ya tu próxima obra. 

 

 

2. Autopublicación


Aquí los derechos del libro son tuyos, tú tienes la última palabra en cada detalle, y por supuesto, todas las ganancias son para ti. Muchos autores exitosos apuestan por este modelo en el que controlan todos los aspectos de la producción. 

  

 Ventajas:

  • Ser dueño de tu texto te ofrece la posibilidad de modificarlo cuando quieras, venderlo si surge la posibilidad y exhibirlo en los canales que desees como impresión bajo demanda, digital, etc. 
  • Todos los beneficios que obtengas irán a tu bolsillo, el 100%. 

 

 Desventajas:

  • Requiere una inversión inicial, normalmente cuantiosa. Es verdad que si te lo montas bien puedes recuperar la inversión y triplicar beneficios. Pero se trata de una apuesta, al fin y al cabo. Debes tenerlo muy claro. 
  • La distribución y la difusión suelen depender de ti. Si no tienes demasiados contactos, la obra no llegará lejos. 

 

Mi opinión:

 Yo solía pensar que la autopublicación no era aconsejable ni aportaba prestigio. Y, sinceramente, no podía estar más equivocado. 

 Este recurso puede ser muy útil para autores que están comenzando o que cuentan con una red amplia que les apoya. Además, no todo el mundo escribe novela, así que, por ejemplo, un ensayo o un libro de recetas puede ver la luz más fácilmente a través de este sistema. 

 Por suerte, existen muchas editoriales de autopublicación que te ayudan a gestionar los trámites y te asesoran durante el proceso de publicación, a cambio únicamente de la inversión inicial. Círculo Rojo es una muy recomendable. 

 Y olvídate de ese pensamiento pasado de moda de que el que autopublica no es un buen escritor. Claro que se publica mucha morralla, pero no solo de este tipo, también en edición tradicional (¿recuerdas ese libro de Belén Esteban o el de cualquiera de esos famosillos de turno?).

Yo he leído autores muy buenos que viven de sus libros, gestionándose ellos mismos a través de la autopublicación. Es una manera excelente de entrar en el mercado sin intermediarios ni retrasos.

 

 

3. Coedición


Este tipo de edición consiste básicamente en poner un 50% de la inversión y llevarte un 50% de los beneficios. La editorial pondrá y se llevará la otra mitad, exactamente igual que tú. 

 

Ventajas:

  • La inversión inicial puede ser más llevadera al poner únicamente el 50%.
  • En principio, tienes el respaldo de una editorial.

             

Desventajas:

  • Tienes que hacer una inversión inicial para ver publicada tu obra. 
  • En comparación con la autopublicación, aquí únicamente te llevas el 50% de los beneficios, aunque en edición tradicional nunca se supera el 10%. Es un punto intermedio.

            

Mi opinión:

Creo que la coedición es una opción interesante, si antes se han aclarado todos y cada uno de los puntos con la otra parte, es decir, la editorial.

Pienso que en muchas ocasiones ese 50% inicial no termina de estar claro del todo, y que el trabajo y el esfuerzo que realiza el autor son demasiado similares al de la autopublicación como para llevarse únicamente la mitad de los beneficios.

 Si te decides por esta vía, asegúrate de tenerlo todo bien atado para que luego no haya problemas. 

 

 

¿Cuál es la mejor opción?

 Pues eso es algo que debes decidir tú. Cada tipo se adapta a unas necesidades distintas. Piensa en tu obra, en qué prefieres. Todas tienen sus pros y sus contras.

 Si eres un autor famoso, obviamente lo mejor es edición tradicional, ya que tú no pones ni un euro y el 10% de un millón de libros es bastante. Aunque también puede interesarte la autopublicación, pagas un precio inicial pero luego te aseguras de triplicar los beneficios. 

 Si es tu primera obra la edición tradicional es un proceso lento, pero puede abrirte camino, y la autopublicación, si el precio inicial es asequible y tienes el apoyo de la editorial, puede ser una buena forma de empezar. Además, si tu obra tiene éxito podrás vendérsela a cualquier otra editorial interesada en cualquier momento. 

 Y no olvidemos el formato digital. Hoy en día puedes vender tus productos de manera online, bien sea una novela, un manual o un libro de recetas. Amazon te permite vender tus libros digitales de manera gratuita a cambio de un 30% de las ganancias. Eso te deja un 70%, que no está nada mal. 

 Pero como te digo, la decisión es tuya. Ninguna es mejor o peor, únicamente tienes que pensar cual se ajusta más a ti. 

Además, elegir una no tiene que significar renunciar a las demás.

 

 

Sé cercano al lector

 Elijas el modo que elijas a la hora de publicar, hay algo que debes tener claro: el lector es quien va a decidir si tu novela vale o no la pena. 

 Da igual lo mucho o poco que inviertas, si el lector está contento con tu obra la recomendará y esa es el arma de difusión más poderosa que puede haber. Para alguien que empieza a escribir, el boca a boca puede suponer un impulso importante. 

 Pero los lectores no solo hablarán de tu novela, también lo harán de ti.

Por eso tienes que ser cercano a ellos, humilde. Al fin y al cabo, te debes al lector que compra tu novela. Cuídalos. Muéstrate respetuoso en las presentaciones y firmas que hagas, en los actos de difusión de tu libro, por las redes sociales, contesta mensajes, háblales de tu libro pero no intentes endosárselo si no lo quieren. 

 Ganarte a los lectores es asegurar el éxito de tu novela.

 

 

La difusión

Una vez esté publicada tu novela te conviene hacer todo el trabajo que puedas para difundirla. Esto vale para cualquier tipo de edición que hayas escogido. 

 Si, por ejemplo, tu obra se ha publicado mediante edición tradicional la editorial organizará presentaciones y firmas. Da igual. ¡No te apalanques! Muévete tú también por tu cuenta. Habla con librerías para presentar ahí la novela, con clubs de lectura, con medios de comunicación, radios, televisiones online, locales, periódicos, revistas, blogs, etc. 

 Concierta presentaciones hasta en cafeterías si hace falta. Luego informa a la editorial y que te ayuden con los trámites, pero dale caña. La editorial hará lo posible por difundir tu obra. Sin embargo, no eres el único autor que tienen en nómina, así que facilítales el trabajo. 

 Y todo esto vale también para autopublicación, igual que también es útil para todos los casos crear una página de Facebook de tu novela.

Hoy en día, esta es una herramienta importantísima y necesaria. A través de las redes sociales puedes dar a conocer tu obra, puedes promocionarla, crear anuncios y lograr que mejoren las ventas. 

 Sé insistente, no te rindas fácil. Envía mails sin parar a todo aquel que creas que puede ayudarte a difundir tu novela. No pares.

 Tu obra no va a ser conocida de la noche a la mañana. Debes dedicar esfuerzo y tesón en moverla tanto como puedas, que llegue a cuantos más lectores mejor. 

¡Ánimo! 

 

Espero que este post te haya sido de utilidad. Si quieres, puedes echar un ojo a los anteriores para ver cuál es el proceso de escribir una novela, o también puedes escribir tu propio Universo.

Ya sabes. Si quieres que amplíe la información de alguno de los puntos, o quieres charlar conmigo para que te aconseje o te dé mi opinión, no dudes en escribirme al mail o utilizar los comentarios.

Recuerda que aquí tienes recursos muy interesantes a tu disposición. 

¡Nos vemos entre libros!

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