5 CONSEJOS SOBRE LECTURA

He oído infinidad de veces que leer está sobrevalorado, que quizá no sirve para demasiado. Una y otra vez esa pregunta de “¿cómo puedes leer tanto?”. Porque me gusta, sin más.

Es verdad que el ritmo general que llevamos hoy en día permite poca contemplación, poco margen para disfrutar de lo que nos gusta, ¿verdad? El día viene sazonado con mil tareas y pararse a leer algo que, encima, no tiene nada que ver con tu trabajo está visto casi como una actividad monástica.

«¡No tengo tiempo para leer!»

Eso nos repetimos una y otra vez, y es verdad. La rutina nos absorbe y el tiempo es el que es. La actividad de leer te tiene que reportar placer, si no es tontería forzar. Hay muchas otras formas de ocio.

En mi caso, leer es una actividad que me reconforta. Me sirve, porque el acto de coger un libro y perderme un ratito tiene mucho que ver con mi carácter. Ese lapso se lo robo al tiempo, es mío, me pertenece. Soy yo, inmerso en diversidad de sensaciones. Me siento crecer. En definitiva, siento que estoy disfrutando el tiempo, que lo invierto en algo productivo de verdad.

Pero todo esto es algo muy personal. Por eso voy a contarte 5 consejos a la hora de coger un libro y leer, 5 cosas que a mí me funcionan y que hacen que la lectura para mí sí sea importante:

 


1 – «Elegiste, y esto es el resultado de tu elección. Lo que venga a partir de ahora será tu elección.» La naranja mecánica

 

Ese es el tema, elegir. El primer punto y el más importante. Para disfrutar leyendo tienes que leer algo que te guste, que te entretenga y que te llene. He escuchado a eruditos de turno recomendar Moby Dick a gente que no tiene hábito lector. Y, para mí, no hay peor forma de encarar la lectura que enfrentándose a un mamotreto que no te dice nada.

No pasa nada si no has leído El Quijote, Crimen y castigo o el Ulises de Joyce. ¿Qué va a pasar? ¡Ni que todos fuéramos catedráticos de filología hispánica! Leer tiene que ser un acto placentero, de relax.

Siempre lo digo cuando me preguntan. Para mí leer es como ver una buena peli o una buena serie, la sensación es muy parecida. Y además siento que cada palabra estimula mi cerebro y va dejando un poso dentro de mí, muy necesario para luego escribir. Pero eso es porque yo escribo, en tu caso la razón puede ser únicamente pasar un buen rato. ¡Perfecto!

Así que busca un libro que te llame, que te apetezca e híncale el diente. Disfruta. El resto vendrá solo.

 

 

2 – “Tómatelo con calma”  El Gran Lebowski

 

Tal cual. Así lo hago yo. Lo que a mí me funciona es leer un poco, normalmente un capítulo cada día.

Está claro que, si un libro te engancha y necesitas devorar sus páginas, hazlo, disfruta de la comilona. Sin embargo, yo prefiero saborear lo que leo. Cuando me adentro en la historia de una buena novela o en la estructura de un buen libro, me gusta ir poco a poco. Es como decía antes, parecido a ver una buena serie. Cada día ves un capítulo. Lo que has visto reposa dentro de ti. Se asienta. Al día siguiente retomas el hilo con mayor comprensión, habiendo calado más y mejor.

Yo siempre digo que parte de lo que vemos o leemos lo entendemos con el cerebro, y otra parte con el estómago. Esto quiere decir que existen muchos detalles, diversos niveles de lectura, que sin darnos demasiada cuenta sedimentan en nosotros y van dando forma a nuestra perspectiva más allá de la trama o del argumento.

Por eso no soy muy fan de los atracones, no me gusta perderme nada. La prisa es indigesta.

 

 

3 – “Caballeros, debo recordarles que mis probabilidades de éxito aumentan en cada nuevo intento.” Una mente maravillosa

Compagina estilos, claro que sí. Desde que era un monicaco siempre he oído eso de que para disfrutar de la lectura hay que coger los libros de uno en uno. Te acabas uno empiezas otro.

Bueno, será por mi impaciencia, pero para mí es imposible. Yo siempre tengo un mínimo de tres libros sobre la mesa. El truco está en compaginar estilos. Fíjate en lo que estoy leyendo ahora:

  • Canción de hielo y fuego 3: Tormenta de Espadas – George R.R. Martin (Fantasía)
  • Autorretrato sin mí – Fernando Aramburu (Narrativa)
  • El abuso de la belleza – Arthur C. Danto (Ensayo sobre arte moderno)

Dime si no son diferentes entre sí estos libros. Y es que, al menos a mí, me sienta de lujo alternar estilos. Leo un poquito de cada. Hay días que le ataco solo a uno, porque me apetecen más aventuras y batallas, otro a dos, y otro a los tres. Por lo general leo un capítulo de cada uno al día.

Entiendo que, a priori, esto puede abrumar y que haya quien prefiera dedicar sus esfuerzos a una sola cosa. Totalmente lícito. Yo te cuento lo que a mí me funciona, y en mi caso siento que se me amuebla mejor la cabeza si avanzo en diferentes direcciones a la vez.

Es como escuchar una canción de rock, luego de pop y después un blues. A tu gusto.

 

 

4 – “El atardecer es la hora mágica” El imperio del fuego

Siempre llevo un libro en la mochila, suele ser alguno en edición de bolsillo y con pocas páginas. Lo llevo porque en mi trabajo a veces me veo en un tren, en una estación, en un aeropuerto… y siempre quiero tener un bálsamo a mano. No me gusta perder el tiempo.

Aun así, mi hora preferida para leer es al atardecer, cuando puedo permitirme el lujo de mandar a paseo las rutinas del día. Voy a mi rincón. Cojo mis libros y me dedico a disfrutar tranquilamente de un ratito de tiempo bien invertido, con el teléfono lejos y los mails acumulándose para el día siguiente.

Mi hora es el atardecer. Leo y desconecto. Echo el resto. Busca tu hora mágica y aprovecha para poner en stop al mundo. Da igual si es una hora entera o media, o veinte minutos. Ese es tu ratito. Aprovéchalo.

 

 

5 – “A pesar de lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo.” El Club de los Poetas Muertos

Hasta ahora ya te he contado que para mí leer es una actividad de ocio en la que disfruto, me entretengo y además me transformo. Me ayuda a tener un punto de vista más maduro sobre las cosas que suceden a mi alrededor, me guía cuando mis sentimientos andan revueltos, me forma como escritor… En última instancia, leer me hace crecer constantemente.

Gracias a que leo escribo, y gracias a que escribo comienzo a poder vivir de lo que me gusta. Fíjate si es importante tener un libro siempre en la recámara.

Por eso siempre estoy investigando, buscando nuevos autores, nuevos sabores. Mi último consejo es que no te quedes solo con lo que ves en los escaparates de las grandes superficies. Ahí hay grandes libros y autores geniales, pero también mucha morralla. Existen autores estupendos con obras muy interesantes publicando sus libros en formato ebook, lejos de la distribución clásica de este país que solo publica lo de siempre. Mi última novela se ha hecho un huequito a codazos en las grandes librerías, y estoy muy contento, pero aun así no descarto publicar en formato digital más adelante, llegando a más gente que busca literatura fresca.

Además, otra vía para buscar libros pueden ser las librerías de segunda mano online. Yo compro mucho libro de segunda mano, ediciones descatalogadas, baratísimas. Mi tienda favorita es esta: Alcaná Libros, os la recomiendo.

Por último, algo que no falla es el intercambio de libros. Si te ha gustado un libro déjaselo a un amigo, a un familiar, a alguien cercano. Incluso, si quieres, puedes buscar algún Club de Lectura cercano, o montártelo tú. Las charlas comentando libros, con un café o unas cervecitas, no tienen precio.

 

Y hasta aquí estos consejos. Ya sabes que esto es lo que me funciona a mí, y puede que para ti sea distinto. En cualquier caso, es un placer poder contarte mis truquitos y mis experiencias.

¡Por cierto! Te recomiendo que veas las películas que acompañan cada consejo. Son todas geniales. Si quieres, un día subo un post con recomendaciones cinéfilas.

¡Nos vemos entre libros!

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